domingo, 21 de agosto de 2011

Historias . . .




El cómico Joe Frisco era un hombre temeroso. Cuando viajaba, andaba siempre temeroso de un atraco.

Una vez que llegó a altas horas de la coche a un hotel de Pittsburgo, buscó nerviosamente entre los armarios, bajo la cama y tras las cortinas, para asegurarse de que no hubiese nadie al acecho para quitarle la cartera.

Luego echó doble cerrojo a la puerta. Tras echar una última mirada al cuarto de baño, apagó la luz y se acostó.

Ya en la oscuridad, como precaución final, dijo en voz alta tapado hasta el cuello: "Otra vez en Pittsburgo y otra vez más pobre que una rata".